36 muerticos nada más…

En las inmediaciones del Ministerio de Interior y Justicia de un “pobre rico país” ubicado en lo que llaman el tercer mundo, unos periodistas abordaron al Ministro, a propósito de los niveles de inseguridad que mantienen en vilo a la población:

Señor Ministro, ¿qué puede decirnos en relación a los escasos resultados del Plan de Seguridad, si sólo esta semana en nuestra ciudad capital se cometieron 50 homicidios?— Preguntó el primer periodista.

— ¡No fueron 50 los homicidios cometidos! — aclaró molesto Fueron sólo 36 muerticos — y satisfecho con sus cálculos, prosiguió ¿De qué se quejan si son menos de 6 diarios?

— Señor Ministro — intervino otro comunicadorhace unos días atracaron un colectivo y una joven que se asustó con el hecho, se lanzó de la unidad y al caer al pavimento murió de traumatismo cráneo encefálico… ¿Qué nos puede decir de eso?

— Eso no entra en las estadísticas de homicidios ni altera la seguridad de los ciudadanos— afirmó.

— !Pero la joven murió!— exclamaron varios periodistas — !Y por culpa del hampa!— agregaron otros.

— La joven se suicidó — sentenció el Ministro — ¡No más preguntas!  — dijo; y se retiró, con sus seis escoltas fuertemente armados.

Mientras, un poco más al sur, el Presidente de un país cercano, declaraba que recibía dinero directamente de la embajada del “pobre rico país”, debido a que detesta los trámites burocráticos de lo que implica recibirlos a través del Banco Central o del Tesoro Nacional de su país.

Nota: Esta es una historia de ficción, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

4 comments Julio 13th, 2008

Mi Diplomado de Escritura y Yo

No he dejado de escribir; por el contrario, estoy escribiendo más que antes, más largo y diferente.

Más largo y diferente, porque en Febrero de este año, inicié el Diplomado de Escritura Creativa que dicta la Unimet conjuntamente con el Icrea, con la sencilla intención de aprender de gramática y redacción.

Curisamente, más allá de adquirir competencias en el complejo arte de escribir, ”Mi Diplomado”, me ha brindado la oportunidad de crear una extraña conexión con personas de mundos totalmente diferentes, de intereses distintos, pero, que por una u otra razón, comparten conmigo esta “afición salvadora”: La Escritura.

Y es que entre escritos y lecturas, cada una de nuestras clases, ha permitido drenar y distraer nuestra atención, ante estos momentos de crisis, inseguridad, mamarrachadas, exceso de trabajo, entre otras.

No abandonaré mi blog; pero entre manos tengo un bonito proyecto, que espero se cristalice y seguramente me mantendrá un poco alejada de la blogósfera. 

7 comments Julio 13th, 2008

Cosas de Ascensor

Gabriela había llegado más temprano que de costumbre, tenía la intención de adelantar trabajo, para tomarse una hora adicional de almuerzo. Hoy, compartiría algo más que un café con Reinaldo, el apuesto y seductor abogado, con quien coincidía casi todas las mañanas en la máquina expendedora de café. Finalmente, almorzarían juntos; o por lo menos, eso creía.

El lobby estaba solo, y mientras esperaba el ascensor, Gabriela sólo pensaba en el encuentro, en Reinaldo, el caballero, el galán, el “tipazo” que creía el hombre de sus sueños. El elevador llegó, y casualmente, dentro estaba Reinaldo, quien también había llegado temprano.

Reinaldo era un hombre de esos, que parecen bendecidos por el Olimpo, poseedor de un don especial de seducción, que trastornaba a las féminas y del que estaba consciente. Gabriela, por el contrario, era una joven de belleza serena, una mujer discreta, sencilla y práctica.

— ¡Buenos días! — Saludó Gabriela, sonriendo y haciendo evidente su emoción.
— ¡Luces espléndida! — Le comentó Reinaldo, con un gesto, al mejor estilo George Clooney — y acercándose para besarla en la mejilla, le susurró — Me encanta tu perfume.
— Gracias. Le respondió; erizada, sin dejar de sonreír.

El ascensor continuó la marcha, con su carga adicional de feromonas y mientras se preguntaban cómo estaban, el artefacto se detuvo repentina y bruscamente, haciendo tambalear a la pareja.

— ¿Qué pasó? — Preguntó Reinaldo, sobresaltado.
— Parece que el ascensor se detuvo — contestó Gabriela, algo nerviosa, acercándose a la botonera para tocar la alarma.
— ¿Qué haces? ¿Estás nerviosa?
— No… voy a tocar la alarma, para que nos vengan a auxiliar — sonrió.
— No vayas a gritar, oíste. Puedes causar pánico… — Dijo Reinaldo.
— No pienso gritar, sólo voy a presionar el botón de emergencia — Gabriela presionó el botón y activando la alarma.
— ¿Qué hiciste? Le reclamó Reinaldo, perdiendo su aire de divo — Ahora ese ruido te va a poner más nerviosa — mientras comenzaba a sudar visiblemente.
— Que no estoy nerviosa — Le contestó ella con firmeza.
— ¡Que sí! ¡Que sí estás nerviosa! — Le replicó Reinaldo, y tomando a Gabriela por los brazos para que los suba, como cuando se ahoga un niño pequeño, le dijo: — Respira Gabrielita, vamos respira.
— ¡Suéltame Reinaldo! ¿Te volviste loco?
— Es que estás muy asustada, mira como te estás alterando… Respira vamos, respira conmigo: inhala… exhala… — Tomándola nuevamente por los brazos.
— ¡Reinaldo cálmate! — Le dijo Gabriela impactada por su comportamiento — Mira aquí tengo agua, ¿quieres?
— ¡No! tómala tú, ¿tienes calor?, se te nota, lo sé, lo sé, tienes calor — le dijo aturdidamente, mientras se quitaba el saco, la corbata y sacaba un pañuelo para secarse la frente. De afuera llegaban las voces del personal de seguridad y mantenimiento:
— ¿Están bien?
— ¡Sí! Contestó Gabriela.
— ¡No! ¡No! — Gritó Reinaldo— !Gabriela está muy nerviosa!

Ella volteó mirándolo con el ceño fruncido

— No temas Gaby, yo estoy aquí contigo. — Desabrochándose la camisa empapada en sudor, le dice: — Voy a intentar abrir la puerta.
— ¡Bendito sea Dios! … ¡No Reinaldo! espera a que nos ayuden, ya llegaron.
— ¿Ves? ya empezaste a nombrar a Dios… no temas, no vamos a morir — y tomando nuevamente a Gabriela por los dos brazos, la sacudió, cual muñeco de trapo— ¡No vamos a morir!

— ¡Bueno Reinaldo! — reaccionó empujándolo — ¡Compórtate ¿Qué carajos te dió?
— Invocas a Dios, dices groserías, me empujas — enumerando con los dedos— ¡tus nervios están en niveles incontrolables!
— dijo alzando el tono de voz , mientras agitaba las manos.

Ante la cara de desconcierto de Gabriela, Reinaldo, que era un hombre fuerte, intenta abrir la puerta, lográndolo, pero de frente sólo encontró una pared.

— ¡Aaaaaaaggggghhhhh! — Grita. — ¿Coño… y ahora qué? — Dijo Gabriela, totalmente obstinada.
— No te asustes — con voz entrecortada por falta de aire — estamos entre dos pisos.

En ese momento, se desplomó, desmayado. Gabriela se inclinó para observarlo, y asegurarse que no se hubiese hecho daño al caer. De forma inmediata, el ascensor comenzó a moverse lentamente, cerrando las puertas, al compás de las guayas. Luego de unos minutos, el elevador llegaba al piso dos; donde las puertas abrieron, con facilidad.

Gabriela salió, acalorada y un tanto perturbada por lo ocurrido. Reinaldo, aun desmayado fue sacado por el personal de Seguridad y Servicio Médico, que habían llegado al lugar para atender el supuesto ataque de nervios de la muchacha.

Ya en la camilla, Reinaldo recobraba la conciencia y mirando a Gabriela, que se hallaba a su lado, le pregunta:

— Gaby ¿Te sientes bien?
— Sí… ¿y tú?
— Bien… ¿viste, que no pasó nada?

Mientras el personal de servicio médico se llevaba la camilla para atenderlo, Reinaldo levantó la cara y dirigiéndose a Gabriela sugiere:

— ¡Hey! ….Mejor cenamos ¿no? — recuperando el aire de galán, que hacía un par de horas, había dejado de impresionar a Gabriela.

15 comments Abril 6th, 2008

Experiencia Sensorial

Por lo general, los de su clase me seducen, los considero más elegantes y complejos, además, me fascina la sensual experiencia de intentar descifrarlos.

Mi viaje se inicia con sólo tenerlo de frente, fantaseo con la sensación que habrá de producirme su cuerpo, el contemplarlo de cerca me provoca placer, recreándome con las inquietas gotas de su matiz encarnado.

Continúo el ritual adentrándome para saborear su aroma y acerco lentamente mis labios a sus aterciopeladas caricias; finalmente emito la sensación que el Vino Tinto me provoca. 

13 comments Marzo 7th, 2008

De Luto

LutoCosas Cotidianas está de luto por la muerte de mi querida tía Nelvia Freitez Pulido, viuda de Martínez quien falleció el día de ayer 02 de Marzo de 2008, en la ciudad de San Felipe, Edo. Yaracuy.

12 comments Marzo 3rd, 2008

Una de Plaza

Es mediodía de un día cualquiera, “hora pico” por excelencia, algunos niños salen del colegio, otros –los del turno de la tarde- van a las aulas, muchas personas salen a almorzar, otros simplemente salen, en sus autos, en el metro, en busetas, a pie, en fín, lo cierto es que emergen de todas partes y congestionan la ciudad.

¿La Plaza? ¡Claro! La Plaza también se congestiona, si es transitada en todas direcciones, por cientos de individuos, personas de diferente clase, edad, color, religión; todos ellos con diversos propósitos.

Fíjate, por allá, una muchacha, cargada de libros, cruza risueña entre los cuidados y floridos jardines, va a encontrarse con un grupo de adolescentes, a quienes como puede, logra saludar con la mano, mientras ellos bromean y ríen a carcajadas, con la despreocupación y la gracia propia de la edad; más allá, un hombre joven, bien trajeado sube apresurado las escaleras y corre sobre los ladrillos de cemento, que componen parte del piso de la Plaza, para intentar alcanzar el Metrobus de la Ruta 201, que aun se encuentra en la parada y que habrá de llevarlo a su destino.

A la derecha, en uno de los tantos bancos de cemento, un señor con “pinta de musiú”, descansa, y aunque parece leer la prensa, levanta constantemente su mirada y se pierde absorto ante la vista que tiene del Ávila; frente a él, pasa una pareja de jóvenes, que a pesar de ir cogidos de la mano, a juzgar por sus gestos, parecieran discutir, mientras esquivan a un par de niños que corretean tras una pelota, seguidos por una señora –quizás su madre- quien intentando alcanzarlos, da pasos largos y acelerados, como quien va tarde a una cita.

De aquel lado, un señor espera, mira incesantemente el reloj y voltea en todas direcciones, seguramente, intentando avizorar a la persona que parece estar retrasada, retraso que tal vez le resulte largo, pero comprensible, pues, la Avenida Francisco de Miranda, la Luis Roche y la San Juan Bosco, se encuentran congestionadas, y cómo no van a estarlo, si además del gentío, están reparando una de la avenidas. Esos trabajos deberían hacerlos solo de noche, pero bueno…

¿Por dónde iba? ¡Ah sí!… Allá, otros mortales, suben y bajan las largas escaleras, que yacen a ambos lados de la fuente, fuente que discurre por la superficie de la Plaza y cuyo fondo coincide con la desembocadura de la estrepitosa cascada, que decora también la entrada de la estación del Metro.

Al centro, una pareja de turistas fotografía al imponente obelisco, emblema del municipio que le acoge y que ha sido testigo silente de las miles historias, que esta Plaza ha albergado.

De este lado, en otro banco, y bajo de la sombra de un árbol de Ceiba, una mujer joven lee plácidamente “Nosotras que nos queremos tanto”, de Marcela Serrano; y es que esta Plaza, llena de movimiento, con su fuente, sus jardines, su obelisco y a pesar del tráfico, el ruido y el esmog, puede ser lo que quieras que sea: un lugar de encuentro, de esparcimiento, de relax… lo que tú quieras.

A estas alturas, es probable que ya sepas que se trata de la Plaza Francia, o Plaza Altamira, la misma que ha sido epicentro de eventos de toda índole, desde fiestas de fin de año, elecciones de Reinas de Carnaval, hasta Rebeliones Militares y verdaderos actos de violencia.

Sí, la misma Plaza Francia que fue diseñada y construida a principios de la década de los cuarenta, bajo la tutela del Urbanista Luis Roche, quien seguramente, jamás se imaginó el protagonismo que esta alcanzaría.

Bien, ya va cayendo la tarde, y este lugar, lleno de contrastes, un poco más calmado, espera por la próxima “hora pico” para ver desfilar nuevamente a cientos de personas, con destinos, sueños, pesares e ilusiones diferentes.

1 comment Marzo 1st, 2008

Si Rip Van Winkle hubiese sido venezolano

Rip Van WinkleRip Van Winkle, es el personaje central de uno de los cuentos más afamados de Washintong Irving, publicado en 1819 y cuya historia –muy a grosso modo- gira en torno a las aventuras de este aldeano, quien un buen día se va de caza en los bosques montañosos de su pueblo –hoy Nueva York-  y que luego de “rumbear” y “caerse a palos” con algunos duendes o gnomos a quienes encuentra en la montaña, se queda dormido al pie de un árbol, por un período nada más y nada menos que de 20 años, y como es lógico, cuando despierta y decide regresar, encuentra un pueblo distinto: no conoce a nadie, su esposa ha fallecido, prácticamente nadie lo recuerda, su país se ha independizado, en fin, descubre que está totalmente perdido en un lugar teóricamente conocido a la perfección por él y que había dejado por un espacio de tiempo que creía no mayor de unas horas.

Ahora bien, si Rip Van Winkle hubiese sido venezolano, 10 años -y no 20- le hubiesen bastado para sentirse aturdido,  y desorientado -por no decir absolutamente ¡loco de perinola!-  en torno a lo acontecido en nuestro país.

El “pana Winkle”, porque seguramente se llamaría algo así como Winkleman Pérez, se hubiese encontrado en un país con un nombre diferente, porque le agregaron el “Bolivariana”, entre República y Venezuela, un espacio que ya no está divido en Veinte Estados, Dos Territorios y Un Distrito Federal, como había aprendido en la escuela; no reconocería parte de los Símbolos Patrios, pues la Bandera la encontraría con una estrella de más y el caballo del Escudo con el “pescuezo” recto y no volteando hacia la derecha como lo conocía… se hallaría con que ya no existe el Congreso, sino una Asamblea Nacional, y presidida por ¡una mujer!

Estaría vuelto un ocho con todo lo referente al dinero siéndole casi imposible reconocer los billetes y las monedas que están circulando, se extrañaría enormemente al ver las colas de viejitos en los Bancos cobrando su pensión, y más aun cuando se enterase que el pago es puntual y que los chrupitos le fueron equiparados con el sueldo mínimo; probablemente eso le complacería.

Se aturdiría con el reggeaton y se escandalizaría al ver como se baila el ritmo de moda.

Si se le ocurriese hablar bien de algún ex presidente Adeco o Copeyano, correría el riesgo de ser abucheado –por no decir linchado- por un grupo, al igual que le ocurrió a Rip Van Winkle cuando elogió al Rey Jorge III del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, pues no sabía que ya no eran súbditos de los británicos; y se sorprendería al conocer que ahora el Presidente es justo aquel Teniente que lideró la intentona golpista contra Carlos Andrés Pérez.

Se encontraría con que las mayores diferencias de los Venezolanos ya no consisten en cuál es el mejor equipo, si Leones del Caracas o Navegantes del Magallanes, sino en los conceptos Oficialistas y las ideas de la Oposición y que las trifulcas ya no se limitan al estadio y las temporadas, sino que las podemos encontrar en cualquier calle y a cualquier hora del día.

Quedaría de una pieza al ver que el canal 2 ya no es Radio Caracas Televisión, y que tendría que pagar para poder ver Radio Rochela.

Indudablemente quedaría acongojado cuando, tratando de encontrar a su familia, se encontrase con que unos habrían desaparecido en la tragedia de Vargas, otros, habrían caído víctimas del hampa, alguno que otro estaría por allí, trabajando para el Gobierno o de Buhonero huelguista desempleado y que varios habrían emigrado a EEUU, Australia o Canadá.

Estaría aun más perdido en el tiempo, tratando de ubicar a sus familiares fuera, pues con el tema del cambio del huso horario, se encontraría con media hora ¿más o menos? de lo que se suponía era la diferencia horaria con otros países, y le daría un soponcio al saber que no podría adquirir libremente divisas.

Ah! se volvería completamente loco cuando escuchara que ya no limitamos al oeste con Colombia sino con las FARC y el ELN, y que los colombianos después de todo ya no son tan “hermanos nuestros” pues “se maneja” la teoría de que Bolívar no murió de Tuberculosis, sino que Santander lo mandó a matar y que de paso “bailó” sobre su tumba…

Que vá! Si el “pana Winkle” hubiese sido venezolano, con la poca cordura que le quedase, se devolvería a su montaña y buscaría un árbol lo suficientemente cómodo como para entregarse a un sueño mucho más largo y profundo…

6 comments Febrero 7th, 2008

Del Instante Mágico

“Rara vez percibimos que estamos rodeados por lo extraordinario. Los milagros suceden a nuestro alrededor, las señales de Dios nos muestran su camino, los ángeles piden ser oídos… Sin embargo, no prestamos atención a nada de esto.

Las prácticas religiosas tradicionales son importantes. Nos hacen participar junto a los demás de una experiencia comunitaria de adoración y oración. Pero nunca debemos olvidar que una experiencia espiritual es una experiencia práctica de amor.

Son numerosos los conflictos que nos acompañan en nuestra búsqueda, pero debemos vencer nuestros miedos, porque el camino se hace mediante la experiencia diaria del amor”

A Orillas del río Piedra me senté y lloré. Paulo Coelho

2 comments Febrero 1st, 2008

¡Mataron a un inocente!

El Ing. Pericles Ortíz, primo de Afrael, fundador de Veneblogs fue asesinado por el CICPC, aquí podrán leer la reseña que el mismo Afrael realiza del caso.

Desamparo total el que estamos viviendo, otro caso más de  a un hombre trabajador, padre de familia, que es asesinado por quienes se “suponen” deben protegernos, y a quien  luego quieren incriminar sembrando “pruebas” para “tapar” su error.

“Ayúdenme, ayúdenme a regar la voz, esto no se puede quedar así, ayúdame a que esto llegue a los principales diarios, ayúdame a que esto no quede en silencio, la vida de un inocente a manos de cualquiera no debe quedarse en silencio y menos cuando la vida de un inocente es acabada a disparos por los mismos cuerpos policiales que están supuestos a protegernos. De nuevo, les pido de corazón, ayúdenme con esta cruzada, esto no puede, no debe y no se quedará callado”

Es la petición que hace nuestro amigo, de forma desesperada ante tanta Mierda, porque esto sí es una Mierda, la Inseguridad reinante en el país, y es que no solo debemos cuidarnos del Hampa Común, sino de los propios cuerpos policiales de este país.

Y mientras tanto… Pedimos llamar Beligerantes a la Guerrilla y vamos a averiguar quién coño mató a Bolívar…

5 comments Enero 30th, 2008

Tercer Bloguiversario!

Sí, el pasado domingo, Cosas Cotidianas cumplió tres años; nació como un experimento, un consejo de un psicoanalista y hasta ahora me ha acompañado “en las buenas y en las malas” .

Vicio, afición, hobby, como quieran llamarle, cosas cotidianas, ya forma parte de mi vida.

15 comments Enero 22nd, 2008

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Cosas Cotidianas es un sitio sencillo, donde escribo anécdotas, reseñas de películas, opiniones de libros, noticias y alguno que otro post sobre Gerencia. ¿Yo? Adriana: Hija, Hermana, Tía, Esposa, Amiga, Compañera, Profesional, pero sobre todo Mujer. Desde Caracas, Venezuela, ¡Bienvenido a mi Blog!

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