Eso te pasa por “salía”
Había salido sin desayunar de casa; así que decidí ir a la cafetería de enfrente a hacerme de energías para lo que sería un día agotador.
— Un cachito de queso y un con leche grande, por favor.
Me encantan los cachitos de queso de este local; le ponen mucho queso; sólo que esto ocasiona que se abomben y a veces se abra el pan; sin embargo, no dejan de ser deliciosos.
— ¿Para comer aquí? — pregunta la joven que atiende
— Sí; gracias — contesto.
Mientras espero mi desayuno; un señor, de un poco más de cuarenta años, ordena también cachitos de queso; pero al verlos desde el mostrador, dice:
— No; mejor dámelos de jamón porque esos están abiertos; están como feos.
Yo; de entrometida; porque no hay otra definición más adecuada, le digo:
— Pero pruébelos; no lucen tan bonitos, pero son buenos.
— ¿Ah sí? — me dice; se dirige a la joven — ¡Señorita! déjame los de queso.
En eso, me mira de arriba abajo y con cara de morbo, me dice:
— ¿Sabes que hay otras cosas que se ven feas pero saben muy bien? Lo sabes ¿no?
Me dirigí a la joven quien ya servía mi desayuno: — Mejor me lo pones para llevar
Agarré mi bolsita, mi café y salí huyendo; repitiéndome: Eso te pasa por “salía”, Eso te pasa por “salía”.
4 comments Junio 5th, 2009









